Jun 7, 2008:
Informes y Bienal
Conoces a Jesús el Cristo? Muchos han escuchado de Jesús pero saben muy poco de El. Muchos cantan acerca de su nacimiento durante la Navidad y saben que la Semana Santa conmemora su resurrección. Algunos piensan que El fue un buen maestro y que fundó la mayor religión del mundo. Pero... Lo conoces personalmente? Sabías que Jesús murió y resucitó, no sólo para iniciar un movimiento espiritual, sino por su amor hacia nosotros?
La Biblia cuenta la historia del amor de Dios por la humanidad. En el principio, Dios nos creó a su imagen y semejanza para tener una relación personal con El (Génesis 1:27). Fuimos creados buenos, pero el pecado entró en el mundo y escogimos tratar de vivir por nuestro propio esfuerzo, sin Dios, en lugar de vivir para El, como fue su diseño. Dios nos amó tanto que envió a su único hijo, Jesús, a morir en la cruz para pagar el precio por nuestros pecados y para que nosotros pudiésemos nuevamente tener una relación personal con Dios. Su resurrección testifica que ahora somos aceptables a los ojos de Dios y que podemos conocer las promesas de la vida eterna y experimentamos el gozo de conocer a Dios aquí en la tierra.
Si deseas tener una relación personal con Dios, la Biblia dice que primeramente debemos reconocer que somos pecadores y que no hay nada que podamos hacer para ganar el amor de Dios (Romanos 3:23-24). Debemos creer y confesar que Jesús es el Señor (Romanos 10:9) y permitirle dirigir nuestras vidas. Aunque en el pasado deseábamos controlar nuestro futuro, ahora permitimos que Jesús entre a nuestros corazones para ser nuestro Señor.
Conocer la paz, la perspectiva, y el propósito de Dios para tu vida, empieza con una relación personal con Cristo. Acepta a Jesucristo, ahora.
Ejemplo de una oración de confesión:
Señor Jesús: Reconozco que soy pecador y que tu me amas como soy. Por
ello te pido perdón, y te ruego que de hoy en adelante, guíes mi vida para
siempre. Gracias por tu amor y por tu perdón, amén.
Rev Edgar Nazario, PhD
Director de Misiones y Evangelismo